“El empresario que murió de Amor” el libro que revela la historia oculta de Gerardo Rocha fundador de la Universidad Santo Tomás
12/11/2014 | Por Equipo Cambio21
“Es un prototipo maravilloso para que un equipo de sicoanalista haga un estudio sobre las características de un psicópata” dice a Cambio21 el periodista Benedicto Castillo, autor de la investigación sobre el empresario que perdió la razón y mató al supuesto amante de su esposa de la manera más retorcida posible y bajo la tutela de Manuel Contreras, exdirector de la DINA.
“Es un prototipo maravilloso para que un equipo de sicoanalista haga un estudio sobre las características de un psicópata” dice a Cambio21 el periodista Benedicto Castillo, autor de la investigación sobre el empresario que perdió la razón y mató al supuesto amante de su esposa de la manera más retorcida posible y bajo la tutela de Manuel Contreras, exdirector de la DINA.
Dante Yutronic fue el responsable de la investigación privada, quien vio en Rocha, un millonario que lucró de la Educación. "Pinchar" teléfonos de la familia de su esposa, para sacar información y de paso, a los líderes sindicales de su universidad. Por medio de pruebas falsas obtuvo lo que buscaba y sacó desde "está gallina de los huevos de oro", el dinero que quiso a destajo.
La historia finalmente es revelada en la obra de Benedicto Castillo, periodista que ya tiene tres libros a su haber, "El cóndor quiere carne", sobre el asesinato de Tucapel Jiménez", "Pinochet, el gran comisionista" y "Magnicidio", sobre el crimen de Eduardo Frei Montalva. En esta obra relata los detalles escabrosos del crimen que Rocha llevó a cabo en 2008 en El Quisco, lugar donde el empresario y lobbysta atacó, torturó y quemó vivo al martillero Jaime Oliva, de quien creía ser el amante de su mujer. Luego se sabría que la historia no era tan simple.
Su mujer había sido secretaria de Oliva durante su época universitaria, trabajo en que prestaba servicios sexuales para pagar sus estudios como sicóloga. Situación que Rocha no conoció hasta su muerte.
Producto del ataque, Rocha resultó con el 42% de su cuerpo quemado. Agonizó por 73 días en la Clínica Indisa.
Benedicto Castillo, en entrevista con Cambio21 cuenta cómo fue la tarea de contar este caso y qué se puede esperar al leer el texto.
El gran lobbysta de la educación
El caso de Rocha cubrió la crónica roja, ¿por qué hoy surge el interés por la historia?
Fundamentalmente porque levanté la hipótesis de que ambas vidas tanto como de quien urde el asesinato como la victima (Rocha y Oliva), representan un icono de un problema que aqueja al país desde hace décadas, uno es el empresario, que ocupa la clase política para que beneficie sus negocios y por otro lado el que tiene la justicia, sobre operadores de diverso calibre desde las más altas esferas hasta el estado llano, que realiza cabildeo o lobby ante jueces y ministros para que fallen de determinada manera.
Hemos escuchado tantas veces de los voceros que este es un problema controlado... este libro demuestra que no es así, y las plataformas que han ocupado para frenar este tipo de irregularidades han sido tratadas "puertas adentro". Aquí hubo un ministro muy cuestionado, Lamberto Cisternas. El poder judicial creó un sistema nuevo para investigar a aquellos jueces que fueren acusados de irregularidades. Es el acta 126. Esta acta, hasta esta publicación, está en el absoluto secreto, sin conferencias de prensa.
¿Y esto a que responde?
Aún responde a esta tendencia del Poder Judicial de hacer las cosas de espalda a la ciudadanía. No dar a conocer las herramientas que se pueden volver en contra. Este tema de transparencia es hasta ahí no más.
Tenemos dos líneas, dos lobbystas, uno de la educación y otro en materia judicial. ¿Cómo ve esos mundos hoy, si siguieran vivos?
Si pudiéramos hacer una proyección, tengo la impresión que hasta hoy los problemas subsisten. Los empresarios de la educación siguen haciendo lo mismo que Rocha. Aprovechándose de los líderes políticos para que esto en el Parlamento voten a favor de sus proyectos. Tengo la impresión que lo mismo pasa en el poder Judicial. Sobre Jaime Oliva, hasta hoy, no me caben dudas. En el Poder Judicial, sé de casos de existencia concreta de acciones de lobby. Dar nombres, que los tengo, sería irresponsable si no doy a conocer los casos concretos, pero hay media docena de abogados bastante importante, uno de ellos de nombre árabe que es muy conocido en estos ámbitos, y que su poder es conseguir el favor de los jueces para sus clientes.
La proyección de ambos casos se representa en nuevos rostros, pero que siguen siendo el mismo prototipo de corrupción.
¿Cuál fue la experiencia de la investigación detrás de "El empresario que enloqueció de amor", la mayor dificultad?
Lo más complicado fue tener testimonios. Lo que más cuesta es hacer entrevistas. Hay gente que dice saber mucho, pero que dice "no me entrevistes a mí". Cuesta mucho tener fuentes abiertas en Chile.
¿Cuál es el perfil que uno se puede generar de Rocha, que se volvió loco por amor.
Tuve mucha suerte de que hubiera personas que trabajaron para Rocha y que tuvieron la confianza de contarme lo que el país desconoce. Era un tipo extremadamente habilidoso en materia de relaciones con las personas, una que lograba convencerte para que trabajes para él, ofrecía el oro y el moro y cuando ya no le servías te desechaba. Era una persona que ocupaba a los dirigentes políticos de la época, los metía en la empresa, con cargos reventados y los desechaba.
Durante la dictadura tuvo trabajando para él a generales de la república, después los deja porque se acabó el régimen y ocupa a ministros de gobierno de Estado. Ocupaba gente a destajo, ese era su estilo
¿Y en lo personal?
Era un carajo. Era muy violento, increíblemente abusadora, un golpeador, castigador con su mujer y sus hijos. Es un prototipo maravilloso para que un equipo de sicoanalista haga un estudio sobre las características de un psicópata que puede llevar su vida y la de los suyos a una tristeza absoluta. Este hombre hizo sufrir a muchos, incluso, creo que gozaba con eso. Analicé sus agendas, sus escritos y él ocupa frases de autoayuda, pero con ideas muy anárquicas.
¿Cómo cuáles?
Si tú "pelas" a alguien, sientes envidia, perfecciónate. Esa frase me quedó dando vueltas. Si la analizas es incompresible.
En el peor estado mental se le ocurre contratar a un espía que logra los contactos en la compañía telefónica, intervenga los teléfonos de la familia de su mujer y de los líderes sindicales de la universidad.
Cuando esta persona le comunica a Rodrigo Alarcón (vicepresidente de la Corporación Santo Tomás), que es el máximo exponente de la compañía, levantado de la Universidad Católica, cuando descubre que sus trabajadores se habían sindicalizado, ocupa toda su capacidad para intervenirlos. En el fondo, tenemos a Rocha, prototipo del peor empresario, capaz de cualquier cosa para obtener objetivos de corto y mediano plazo, que redundan en su negocio.
Finalmente, "El empresario que enloqueció de amor" ¿califica como crónica de un romance enfermo o de la cruda crónica roja?
Este es un caso casi para convertirlo de estudio siquiátrico. Es un hombre que tiene trastornos, como para realizar todo aquello que hizo, ejercer tanta violencia sobre su familia. Él contrata a dos guardaespaldas, tiene reuniones periódicas con el general Manuel Contreras, que es su consejero, con quien se reunió dos veces previó al delito.
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